Nuestras historias | Avincis destaca su papel clave en la gestión de emergencias climáticas durante las recientes tormentas en Valencia, España
La reciente DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) que afectó a Valencia y otras regiones de España ha puesto de relieve una vez más la importancia de los recursos aéreos para apoyar a las comunidades durante las emergencias climáticas. Este episodio de lluvias torrenciales y vientos adversos requirió una respuesta rápida y coordinada a necesidades urgentes como operaciones de rescate, evacuaciones médicas y transporte esencial.
Como uno de los operadores de servicios aéreos de emergencia tanto de la Generalitat Valenciana como de Salvamento Marítimo, desempeñamos un papel clave en esta respuesta conjunta. En total, nuestros equipos registraron 63,11 horas de vuelo, realizando 45 misiones adaptadas a las necesidades de cada momento.
Para afrontar este desafío sin precedentes, movilizamos nueve helicópteros de tres tipos diferentes. El Leonardo AW139 proporcionó apoyo SAR; el Leonardo A109 facilitó emergencias médicas y transporte esencial; y el Airbus AS332, habitualmente utilizado en la extinción de incendios, demostró su versatilidad operativa en situaciones críticas, prestando asistencia donde fue necesario.
La dedicación y resiliencia de nuestros equipos trascendió las propias misiones. Al reflexionar sobre los esfuerzos de la base de Valencia y otras ubicaciones, Rubén García, Director General de Avincis Iberia, comentó: «Es increíble cómo todos hemos vivido esto, incluso quienes coordinamos a distancia. Contacté personalmente con cada miembro de la tripulación, uno por uno, para ver cómo se sentían después de las misiones y asegurarme de que tenían todo lo que necesitaban de nosotros».
En este sentido, enfatizó que los verdaderos protagonistas de esta historia son las tripulaciones y los profesionales que estuvieron en primera línea, trabajando diligentemente para apoyar las labores de respuesta. «Ellos son los héroes de esta operación», añadió.
Este despliegue fue posible gracias a la estrecha coordinación con instituciones clave, como la Generalitat Valenciana y Salvamento Marítimo, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y gobiernos regionales como la Junta de Andalucía y la Xunta de Galicia. Muchos de los recursos utilizados, incluyendo aeronaves y personal especializado, fueron proporcionados por estas instituciones, lo que subraya la importancia de una respuesta unida y colaborativa ante la adversidad.
Nada de esto habría sido posible sin el compromiso inquebrantable y la valentía de nuestras tripulaciones, que mantuvieron la concentración y la profesionalidad en las circunstancias más difíciles.
Un claro ejemplo fue la tripulación a bordo del helicóptero AW139 Helimer 203, liderada por Javier Lozano como Comandante, con Rodrigo Niego como Copiloto, Guillermo Peñuelas como Operador de Grúa y FLIR (Forward-Looking Infrared), y Raúl Ares como Rescatista y Operador de Reflector.
Reflexionando sobre un momento particularmente impactante, la tripulación compartió: «Cuando despegamos en la oscuridad total y vimos cientos de luces de teléfonos móviles pidiendo ayuda como pequeñas luciérnagas, fue una visión inolvidable». Esta misión representó un desafío significativo: un rescate nocturno en España, llevado a cabo con mal tiempo y un entorno urbano con obstáculos como grúas, antenas y cables de alta tensión.
«Coordinación. Silencio en la cabina», reflexionó Lozano. «Rodrigo me guiaba con rumbos, velocidad, viento y proximidad a las ventanas; Guillermo usaba la cámara infrarroja para priorizar las personas con mayor riesgo. La profesionalidad y la sinergia de una tripulación que ha volado junta durante 17 años fueron clave para gestionar una situación tan extrema».
Entre los muchos rescates, uno fue particularmente memorable: un padre y su hijo varados en la terraza de un edificio de tres plantas, donde el padre, temiendo lo peor, se había despedido de su hijo. Gracias a los esfuerzos de la tripulación, ambos fueron rescatados sanos y salvos y se reencontraron.
En total, el equipo salvó a 11 personas y un perro durante la operación.
Igualmente destacable fue el esfuerzo del equipo saliente del turno de día. Aislados en la base SAR esa noche, trabajaron incansablemente para asistir a los evacuados que llegaron en helicóptero. El apoyo del equipo de mantenimiento de la base de Valencia también fue clave para el éxito y la coordinación de todas las operaciones.
La experiencia adquirida durante esta emergencia nos permite reflexionar sobre los desafíos enfrentados y las lecciones aprendidas, aunque esperamos no volver a ver a España tan afectada.
Nuestros pensamientos están con los más afectados y las familias que perdieron a sus seres queridos durante este trágico suceso.